-"Fuera, fuera circunloquios,
Padre cura, y terminad,
Que me vuelvo todo oídos,
Que os escucho sin chistar".
-"Hoy la suerte nos depara
Inagotable caudal:
Hoy acertamos el golpe.
Corregidor, escuchad".
-"Con sentidos y potencias
Busco el oro sin cesar:
Rico he de ser... (Os lo juro
Por las barbas de Caifás!"
-")Véis en mis manos un tejo,
Un tejo de oro brillar?"
-"(Voto a Cribas, si deslumbra!
(Qué magnífico metal!"
-"Guarda cerros, guarda montes
En un oculto lugar".
-"Pues, volemos sin demora
A dividir por igual".
-")Conocéis a Pacha el indio?"
-"Como a vos; mas, continuad".
-"Es el dueño del tesoro;
Pero calla, el animal".
-")Le rogásteis?" -"Noche y día".
-"No, no es caso de rogar:
Palo y fuego, Padre cura,
Y veremos si hablará".
-"Soy ministro de una mansa
Religión de caridad;
Mas, si no bastan razones...
Si hay, al fin, necesidad. . ."
Moribundo yace Pacha,
Sobre duro pedernal,
En estrecho calabozo
De tiniebla y humedad;
Que sufrió la sed, el hambre,
Azote y fuego voraz
Sin descubrir el secreto,
Sin quejarse ni rogar.
Una lámpara rojiza,
Como antorcha funeral,
Ilumina las paredes
Con dudosa claridad;
Y a la tenue luz se pintan
En iracundo ademán,
Un rechoncho sacerdote
Y un escuálido seglar.
-"(Se agotó mi sufrimiento
Y me inflama Satanás!
O despliegas tú los labios,
O te mato sin piedad@.
Dice, y se arroja el furioso
Corregidor a clavar
En las entrañas del Indio
Un afilado puñal.
Paso a paso el asesino,
Sin bullir ni respirar,
Abandona el calabozo
De tiniebla y humedad;
Mas el Cura, ante el cadáver,
Se arrodilla en santa paz,
Y el oficio de difuntos
Empieza humilde a rezar.