El amado de las damas,
El valiente Capitán
No quiere amor ni caricias,
Que busca inmenso caudal.
En el oro noche y día
Piensa y piensa sin cesar,
Y en sus mágicas visiones
Ve riqueza y nada más.
Solitario, en quietas horas,
Abandona la ciudad,
Y al pie de mansa laguna
A soñar riquezas va.
Brilla serena la Luna,
Duermen las aguas en paz,
Y a las cumbres de la sierra
Se aleja el viento glacial.
De las aguas cristalinas
Asoma un Inca la faz,
Y marchando por las ondas
Se dirige al Capitán.
Gran cadena de oro arrastra,
Viste la borla imperial,
Y, en amiga voz, prorrumpe
Con serena majestad:
-"Ven, avanza con denuedo,
Valeroso Capitán,
Y la cadena de Huáscar
En tus manos cogerás".
Ya la planta mueve el Joven,
La cadena toca ya;
Mas se sumerge en las aguas,
Y en el viento suena un ay.