Brilla sin nubes la Luna,
Soplan húmedas las auras,
Y las olas, mansamente,
Van a morir en la playa.
Con un niño entre los brazos,
El Cacique se adelanta
Por las juncosas orillas
Del sagrado Titicaca.
-AFui Señor de veinte pueblos,
Fui valido del Monarca:
Soy ya juguete y escarnio
De implacable y fuerte raza.
Hijo, (maldita la madre
Que te dio su leche aciaga!
Y yo, (el padre sin ventura
Que te dio existencia infausta!
Prole vil de viles senos,
)Qué te queda, qué te aguarda?
La servidumbre, el trabajo,
La mina oscura y helada....@
Se oye la queja de un niño,
Un sordo choque en las aguas,
El rumor de lentos pasos,
Y después, el eco, y nada.