-")Ves aquel erguido leño
Coronado de alta copa?
A su fresco abrigo espera,
Yo volveré con las sombras".
Así murmura la Indiana,
Entre esquiva y amorosa,
Sonriendo al Castellano
Que la bendice y la adora.
Cuando en el cielo la noche
Abre sus alas de sombra,
A la cita el Castellano
Va con planta voladora.
Espera, espera: los ojos
Clava terco en una choza;
Mas, si el tiempo corre y vuela,
La bella Indiana no asoma.
Siente el Joven por sus venas
Languidez voluptüosa,
Y se reclina en el árbol
Y los párpados entorna.
Mal su grado se adormece,
Y en fantástica modorra
Mira múltiples visiones
Que acuden, huyen y tornan.
Llega ya la oscura noche,
Pasan y pasan las horas;
Y no despierta el Mancebo
Ni la bella Indiana asoma...
No despierta más el Joven,
Pues el árbol de alta copa,
Es el árbol maldecido
Que da muerte con su sombra.