Va cayendo el Sol; y Saclla,
La indiana púdica y virgen,
La beldad de roja cutis,
Pensativa yace y triste.
Manchay-Cácac el guerrero,
El poderoso Cacique,
El gentil señor de Supe,
A la bella indiana dice:
-")Qué mal te agobia, oh mi Amada?
)Qué pesar irresistible
Tu lozana faz marchita
Y tu erguida frente rinde?"
-"Cruza mi mente una idea
Irrealizable, imposible:
Ver los eriazos de Supe
Transformados en jardines"
"Realidad será tu sueño:
Para un potente Cacique,
Para un pecho enamorado
No hay en el mundo imposible".
Con incrédulo talante
La bella indiana sonríe,
Y Manchay-Cácac se aleja
Mudo, sereno, impasible.
Es la noche: no hay estrellas;
Cubre al Orbe opaco tinte,
Mas antorchas infinitas
Deslumbrante luz despiden.
En las pampas y en las cuencas,
En las cumbres y declives,
Bregan y bregan los indios,
Bullen y bullen a miles.
-"(Valor, valor, mis vasallos!
Grita animoso el Cacique,
Operad en corta noche
Obra de años increíbles".
Crujen rocas, vuela el polvo;
Nadie cede ni se rinde;
Y a compás de la faena
Zumban cantos y clarines.
Cesa de pronto el ruido;
Y la tenue aurora viste
Con sus ráfagas de fuego
Los dominios del Cacique.
Despierta Saclla; contempla
Realizado lo imposible:
Invadido por las aguas
El seco eriazo... Y sonríe.