GRAFITOS
Por Manuel González Prada
"SOCIALES Y POLITICOS"
1
Para extirpar los crímenes sociales,
Traer la luz y redimir al pueblo,
No quiere el buen Simplicio
Revolución de muertes y de incendios.
El pide sólo evolución tranquila,
Sin destrucciones, víctimas ni duelos:
Pretende el buen Simplicio
Hacer tortilla sin quebrar los huevos.
2
Viene el noble del bandido,
Y una antigua propiedad
Es un robo cometido
En remota antigüedad.
3
La paz corrompe y afemina al hombre,
La guerra vuelve en pedernal los pechos.
Humanidad, Humanidad menguada.
)Tendrás acaso por dilema eterno
Revolcarte en la sangre como el tigre
O vivir en el fango como el cerdo?
4
No desempolves orígenes
Ni desentierres difuntos:
Ve que en tu árbol genealógico
Toparás con el verdugo.
5
Oh virgen roja, oh Libertad del mundo,
No te engendró la huera Salamanca
En pedantesco, doctoral concilio
Ni fue tu cuna la prisión del aula.
Hija tú del valor y de la fuerza,
Naciste en la ardorosa barricada
Entre el ronco alarido de las turbas
Y el áspero silbido de las balas.
6
Tontos con humos de cuerdos
Han caído en la manía
De amancillar la Anarquía:
Nadie exige de los cerdos
Afición a la ambrosía.
7
Don Sinforoso, el luchador de fuste,
Dice en sus horas de furor guerrero:
-No admito yo señores ni tiranos,
Que la doctrina liberal profeso
Con una salvedad, con una sola:
Al que no piensa como yo, le cuelgo.
8
Orgullo no te cause el patriotismo,
Que son también patriotas
Que aman sus escondrijos y sus peñas
Los topos y las ostras.
9
Del Príncipe consorte
Al último vasallo,
En todo miembro de una corte
Hay la vileza de un lacayo.
10
Ideal de fiscales
Contribuciones:
Hacer que por los ricos
Paguen los pobres.
11
Oh sociólogo profundo,
Admiración del burgués,
Tú que sabes lo insabible,
Tú me vas a responder:
-)Por qué los unos ayunan
Y los otros comen bien?
)Por qué a los unos el bodrio
Y a los otros el pastel?
12
-De cualquier manera o modo,
El orden antes que todo...
(Este posee fincas y acciones).
-(Guerra, si la guerra inicia
El reinar de la justicia!...
(Este no tiene pan ni calzones).
13
-(La vida o la bolsa!
En el bosque el bandido nos grita.
Nos dice el Estado:
-(Venga todo: la bolsa y la vida!
14
)Roba al rico el paupérrimo? Cuestión
De simple y natural restitución.
15
Donde imponga ley el clérigo
Y domine el militar,
No se busque nunca un átomo
De justicia y libertad.
16
Tanto, oh pícaro, has bajado
En nobleza y dignidad
Que te miras instalado
En la cúspide social.
17
No sólo atacan las fieras
En la fragura del bosque:
A la luz del gas, en Viena,
Nueva York, París o Londres,
Fieras hallamos tan fieras
Como tigres y leones.
18
)Qué son los Parlamentos,
El exquisito, singular producto
Del pueblo soberano?
Grandes faroles que despiden humo.
19
Tú que a duras penas tienes
Para el abrigo y el pan,
Observa bien el ahorro
Y en tu vejez gozarás
Los seguros intereses
De un pequeño capital.
20
Dar a cada prójimo
Conforme a su esfuerzo
Consecuencia lógica:
Para el débil, cero.
21
Socialismo de Estado
El Estado, el buen porquero;
La muchedumbre, la piara:
Paz de vientre en la zahurda,
Cada quisque a su pitanza.
22
Será la Tierra un enjambre
De tiranos y de siervos,
Mientras vibren dos palabras:
Resignación y respeto.
23
De las turbas populares
Nada esperes ni te fíes:
Tienen sueños de marmota
Y despertares de tigre.
24
Sustraer un pañuelo
Es practicar un indecente robo;
Sorberse los millones del Estado
Es consumar un lícito negocio.
25
La idea todo lo crea,
Al mundo rige la idea:
Concedido, si se anota:
Al no quedar enterrada
En el filo de una espada
O en el taco de una bota.
26
(Qué bien lo repetía
Un sabio de la Grecia!
No hay un rey que no venga de un esclavo
Ni hay un esclavo que de un rey no venga.
27
Oh profesor de blandura y clemencia,
Doy tu piedad estrambótica al Diablo:
No te horroriza matar las palomas,
Y llamas crimen herir al tirano.
28
Pelo tras pelo se desnuda
La cola de un caballo;
Una montaña se destruye
De un solo polvorazo.
29
Los apolíneos asoman,
Y en el Lobo-Humanidad
Un noble instinto inoculan,
El instinto de la paz;
Pero el atávico surge,
Y a su impulso criminal,
El gran Lobo retrocede
A la selva montaraz.
30
Se pregona el matrimonio
Del Estado con la Iglesia:
Escarramán con la Mendes
(Bien escogida pareja!
31
Cuando concluyan los hombres,
Cuando queden sólo dos,
Alumbrarán las estrellas
Un robado y un ladrón.
32
La especie, nada; el individuo, todo.
El sabio así lo dijo.
La multitud responderá mañana:
Nada, el Estado; todo, el individuo.
33
Para hacer del libertario
Un profesor de moral
Y un burgués retardatario,
Hay un medio radical:
Convertirle en propietario.
34
Como decimos bárbaro al escita,
Así las venideras gentes
Dirán, acaso con mayor justicia,
Los bárbaros del siglo veinte.
35
Si no llega a trece millas
Una bala de Lebel,
Arroja dos, oh soldado,
Llegarán a veintiséis.
Si no basta un solo idiota
Para salvar un país,
En las salas de. un congreso
Instalemos unos mil.
36
El patrón y el labriego
(Qué temible pareja!
El primero por malo,
El segundo por bestia.
37
(Cuán abajo desciende
El alma de las turbas!
Un hombre a solas, canta;
Juntado a mil, rebuzna.
38
Aunque desiertos las campiñas sean
Y calcinados muros las ciudades
)Por qué desesperar? Creamos siempre
En un futuro espléndido y radiante.
Vendrán los siglos de soñada gloria,
Tras el horrible, universal combate,
Que siempre fue la dicha de los hombres
Una flor de ruinas y de sangre.
39
En continuo duelo a muerte,
Como el Griego y el Troyano,
Para ignominia del mundo,
Viven Iglesia y Estado.
Mas si a romper las cadenas
Se levanta un pueblo esclavo
(Con qué nudos fraternales
Se unen Iglesia y Estado!
40
Querer con silogismos
Desarraigar lo malo
Es colar sinapismos
A una pierna de palo.
Donde un Zar dragonea
Y un Sultán decapita,
Hay una panacea:
La santa dinamita.
41
Solitarios y mudos vegetan en la sombra;
Mas surgen de repente, vibran el rayo y matan,
Que son los inflexibles, los nobles justicieros,
No viles instrumentos del odio y la venganza.
Si odiados y malditos afrontan hoy la muerte,
Ya tendrán en un siglo de luz y de otras razas
La gloria y la apoteosis, que en ellos ve la Tierra
Los héroes del futuro, los Cristos del mañana.
APENDICE
1
Yo no rindo a nadie pecho
Y todo yugo rechazo,
Que donde llega mi brazo,
Llega también mi derecho.
2
La Historia
Engañosa mascarada. . .
Mas quedará transformada
En escuela del vivir,
Cuando se logre escribir
Llamando un necio a Catón.
Y un bandido a Napoleón.
3
Ante Rey tan celebrado
Del creyente y del infiel
Quedo insensible y helado,
Porque sólo miro en él
Un sacristán coronado.
4
Gregaria, vulgar muchedumbre,
Esclava de eternos errores,
Tus leyes no tengo por leyes,
Tus dioses no tengo por dioses.
No sabes de impulsos rebeldes
Ni orgullos viriles conoces;
Que besas la mano del fuerte,
Adoras cadena y azote.
5
. . . . . . . . . . . . . . . .
Rey de pifia y mojiganga,
Con la púrpura en los hombros,
Los andrajos en el alma.
6
A cielo extraño, a soledad de abrojos,
Quiero dejar mis fúnebres despojos;
Yo ni sepulcro te demando, oh tierra
Donde se abrieron a la luz mis ojos.
Nada te pido ni te debo nada,
Que miro en ti la madre despiadada:
Para los malos, protector escudo
Para los buenos, cortadora espada.
Otro solloce triste y desolado
Al huir para siempre de tu lado,
Que yo, al fijar mi planta en la frontera,
El polvo arrojaré de mi calzado.
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